Periódicamente aparecen noticias en los medios relacionadas con los efectos nocivos de los pesticidas en el medio ambiente o en nuestra salud, que para el caso es lo mismo, ya que afortunadamente no vivimos en una urna de cristal. Así que como no puede ser de otra manera, esta Hoja verde hace de altavoz de esas noticias, compartiéndolas con todos vosotros.
Noticia 1: El año pasado se publicó un estudio de la Universidad de Granada, en el que se detectaron rastros de un pesticida ilegal en la orina del 60% de los niños españoles que participaron en el estudio, en muestras tomadas a 606 niñas y 933 niños entre siete y once años, entre 2010 y 2016, de distintas regiones, urbanas y rurales del país. El hallazgo, publicado en la revista científica Environmental Pollution, es grave por varios factores. Primero, por la elevada genotoxicidad de este insecticida organofosforado, empleado para el control de plagas en la agricultura y de reconocidos efectos carcinógenos, según admite la OMS desde 2015. Y, segundo, porque resulta que el diazinón fue prohibido el 7 de junio de 2007 en la Unión Europea para su uso agrícola –y para su uso en collares antipulgas para mascotas en 2013–, precisamente, por su peligrosidad para la salud. Los análisis efectuados muestran que los residuos en la orina reflejan una exposición reciente, de no más de 24 o 48 horas, a este compuesto. Si ya no se usa y sigue apareciendo ¿será que ya forma parte de nuestra cadena trófica?
Además no sólo se encontraron restos de este pesticida en los menores objeto del estudio, también se detectó mancozeb –fungicida– en el 50% de los casos y clorpirifós –insecticida organofosforado– en el 40%. Ambos también prohibidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, EFSA, por sus riesgos para la salud humana, en 2021 y 2020, respectivamente. Como ya se ha comentado en anteriores hojas verdes, hay numerosos estudios que insisten en que lo más preocupante no es la ingesta puntual de un compuesto químico concreto, sino el cóctel de varias sustancias de este tipo que ingerimos a diario. Desde el CIBERESP, Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública, han documentado una correlación entre la presencia de pesticidas en el organismo de los menores y el adelanto de la pubertad, ya que se tratan de contaminantes ambientales con alta actividad hormonal.
Noticia 2: A principios de este octubre la prensa se hacía eco de un estudio realizado en cinco países, que ha contado con la participación del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y de la Universidad de Barcelona, que ha revelado que la lambda-cihalotrina, un insecticida sintético ampliamente utilizado en cultivos de cereales, tubérculos y frutales, podría estar amenazando hasta el 98% de las especies de insectos beneficiosos de estos campos, al tener un efecto devastador, no solo sobre los insectos que dañan los cultivos, sino sobre los que se encuentran alrededor y pueden ser beneficiosos para la agricultura. La investigación cuestiona la seguridad de este pesticida, e insta a revisar los protocolos de evaluación de riesgo, antes de aprobar nuevos compuestos para proteger la biodiversidad. Con solo un 5% de la dosis recomendada, se observó que afectaba a la mitad de las especies de insectos beneficiosos, una cifra que se elevaba hasta el 98% cuando se aplicaba la dosis completa.
Esta investigación pone en entredicho la fiabilidad de los estudios utilizados para aprobar nuevos pesticidas, advirtiendo de la necesidad urgente de rediseñar los procedimientos de evaluación del riesgo, incorporando enfoques multiespecies para proteger la biodiversidad de forma más eficaz. Está claro que algo está pasando con nuestros insectos, ya que cada vez son más difíciles de ver, como es el caso de las mariposas. Y no es una sensación personal de añoranza juvenil, sino un hecho, como demuestran desde la Asociación Española para la Protección de las Mariposas y su Medio, ZERYNTHIA. En los últimos estudios europeos en los que han participado, han constatado que la población de mariposas de pradera ha descendido, en la última década, cerca de un 30 o 40%.
Ambas noticias tienen un hilo conductor que las relaciona, tanto los residuos detectados en la orina de los niños como la desaparición de la biodiversidad, y no es otro que el uso irracional de los pesticidas. Lamento seguir a vueltas con ellos, pero ya forman parte de nuestra dieta, aunque no lo queramos, y la indigestión esta asegurada.