El Lanzón 2025 ha sido entregado al 112 Aragón durante la sesión celebrada en el salón de recepciones del Ayuntamiento de Zaragoza

Entrega del peemio al 112.

También se ha entregado a Antonio Alejos García, tercera generación y heredero de una gran historia familiar de la Pastelería Alejos, un negocio que ha endulzado la vida de muchas generaciones

 

 

Miguel Ángel Clavero Forcén, Director General de Intervención y Emergencias DE 112 Aragón, ha recogido el premio Lanzón 2025 de la mano de Manuel Rébola.

Por su parte, Antonio Alejos ha recogido el galardón de manos del miembro de a junta, Carlos Usón.

Además, durante el acto se homenajeado a tres de sus asociados jubilados leyendo una reseña de su trayectoria profesional: han sido para Germán Gracia Piqueras, José Alfonso del Río y Ramón Sorroche.

SOBRE EL LANZÓN

El postre “El Lanzón” se presentó a los medios de comunicación en el año 1982, en vísperas de San Jorge. Tras el éxito de este pastel, la Asociación decidió convocar un premio anual con su nombre. De esta manera se instituyó en el año 1984, para reconocer a instituciones o personas que durante el año anterior han aportado su grano de arena en mejorar o difundir el nombre de la provincia.

SOBRE LOS PREMIADOS

El 112 Aragón es el servicio de emergencias del Gobierno de Aragón, encargado de gestionar y coordinar la respuesta ante situaciones de urgencia en la comunidad.  A través de su centro de atención, canaliza llamadas de auxilio y moviliza a los distintos cuerpos de seguridad, bomberos, servicios sanitarios y voluntarios de protección civil. Su labor es clave en la prevención y respuesta ante catástrofes naturales, accidentes y cualquier incidente que requiera una intervención inmediata.

Gracias a su profesionalidad y eficacia, fue fundamental en la coordinación de voluntarios y recursos para asistir a las zonas afectadas por la DANA en Valencia, demostrando su compromiso con la seguridad y el bienestar de la ciudadanía. Desde un Puesto de Mando Avanzado establecido en Catarroja, una de las localidades más afectadas, el 112 Aragón dirigió las labores de ayuda manteniendo reuniones diarias con autoridades locales y otras administraciones para planificar y coordinar eficazmente las tareas.

Entre otras acciones realizadas, se gestionó la limpieza de las calles, el desatasco de colectores y el achique de agua en garajes.  Además, se coordinó la retirada de vehículos dañados y la evaluación de edificios para garantizar la seguridad de los habitantes. También llevó a cabo una laboriosa gestión del voluntariado para asegurar que la ayuda se distribuyera eficientemente en las áreas que más lo necesitaron.

Y por todo esto, y mucho más, hoy, desde la Asociación de Pastelerías de Zaragoza, se les ha agradecido su labor y su trabajo, entregándoles su Premio Lanzón.

ANTONIO ALEJOS GARCÍA

Antonio Alejos García, es la tercera generación y heredero de una gran historia familiar, que ha sabido conservar y evolucionar con dedicación y pasión, el legado de la Pastelería Alejos, un negocio que ha endulzado la vida de muchas generaciones.

Todo comenzó en el año 1925 cuando su abuelo Antonio Alejos Lizana, junto a su esposa Carmen Pamplona fundó la pastelería en la Plaza de España de Alcañiz.  Con esfuerzo y talento, convirtieron aquel pequeño obrador en un referente de la pastelería artesanal.  Años después, su hijo José Luis Alejos Pamplona tomó las riendas del negocio, modernizándolo y trasladándolo a la calle Blasco.

Hoy, en manos de Antonio Alejos, este legado no solo sigue en pie, sino que ha crecido y se ha adaptado a los nuevos tiempos sin perder su esencia, cuando justo este año cumple 100 años de historia.  Antonio ha sabido mantener la calidad y el sabor inconfundible de sus productos, respetando las recetas tradicionales de su familia como las Pastas de té o las Frutas de Aragón.

Su esfuerzo y dedicación han sido reconocidos con el distintivo “Solete con Solera” de la Guia Repsol, el pasado mes de noviembre, un premio que avala la trayectoria y excelencia de su establecimiento.

Y por todo esto, y porque siempre ha estado a disposición de esta Asociación, queremos entregar a Antonio nuestro querido Premio Lanzón.

GERMAN GRACIA PIQUERAS

Germán no viene de familia pastelera, y sus inicios en este mundo fueron por casualidad.  Cuando era un chaval de 16 años paseando por la calle Martín Cortés vio un cartel donde se solicitaba un aprendiz para el obrador Gil Mir.

Fue ahí donde comenzó su andadura, y donde en poco más de dos años adquirió una gran base que le ayudó en su posterior carrera profesional.

Le ofrecieron un trabajo en la pastelería de un hotel en Torla, a los pies del Parque Nacional de Ordesa donde además adquirió experiencia en otras facetas, ya que estaba solo y tuvo que aprender a gestionar la pastelería.  Como éste era un trabajo de temporada lo alternó con el servicio militar y otros trabajos como en el obrador de las cafeterías Las Vegas, una pastelería en Benasque y Pastelería Tiber.

En el año 1980 se emprendió en el mundo empresarial y comenzó su negocio en la Calle Monasterio de Poblet, con el nombre ya de Pastelería Edelweiss.   Al cabo de 7 años, un 31 de diciembre de 1987 se trasladó al obrador en el que ha estado hasta su jubilación en la Calle Latassa

En cuanto a esta Asociación, Germán siempre ha estado vinculado a ella, primero perteneciendo a la Junta Directiva y posteriormente como presidente.  Además fue fundador de la actual sede de esta asociación en la calle Doctor Ibáñez y siempre ha participado en las actividades propuestas por esta asociación y estamos seguros de que seguirá estando presente en ella a pesar de su nueva situación de jubilado.  Muchas gracias por todo lo aportado.

JOSÉ ALFONSO DEL RÍO BARTOLOMÉ Y ALBERTINA SANCHO GARCÍA

Alfonso del Río forma parte de la segunda generación de Pastelería Artesana Granja del Río.  Entró en el obrador cuando solo tenía 15 años para ayudar a sus padres.  Desde entonces su vida ha estado ligada a la pastelería con pasión, dedicación y respeto por la tradición de su herencia que comenzó cuando sus padres en 1948 abrieron las puertas de la pastelería en la localidad de Illueca.

En el año 1986 contrajo matrimonio con Albertina, que desde ese momento fue una ayuda indispensable tanto dentro del obrador como fuera, hasta que una enfermedad la jubiló de forma anticipada.

Alfonso ha sabido mantener y evolucionar el legado y convertir Granja del Río en un símbolo de excelencia en la comarca de Aranda haciendo dos ampliaciones del negocio hasta llevarlo al actual con barra de degustación en el que los visitantes pueden, además de saborear sus dulces tomar café, infusiones, chocolate, licores, ect.

Entre sus creaciones está el postre llamado “Citronat” que es un encargo que se le hizo para conmemorar el 600 aniversario del Papa Luna.  Es un postre medieval que ha sido recuperado y reinterpretado gracias a la investigación del historiador Alejandro Ríos y el trabajo del maestro pastelero Alfonso del Río.  Lo adaptó a los gustos actuales, pero respetando su esencia original.  Este esfuerzo fue muy bien recibido entre sus clientes.

También destacamos su implicación durante la pandemia con la creación de un postre que hacía llegar a los trabajadores del centro de salud de Illueca, lo que demuestra su compromiso con sus vecinos illuecanos.

Y por último destacar que Alfonso ha participado siempre en los eventos que organiza la asociación, acudiendo a las comidas de Hermandad, y dado su ayuda siempre que se le ha requerido.  Muchas gracias por todo.

RAMÓN SORROCHE ILLESCAS Y MARÍA PILAR DEL RÍO NAVARRO

Ramón Sorroche empezó a trabajar en el mundo de la pastelería con tan solo 8 años.  A los 12 empezó en un obrador de Segur de Calafell en Tarragona.   Durante la temporada de invierno, este obrador se dedicaba principalmente al trabajo con chocolate, y, de la mano de Francisco Cusidó dio sus primeros pasos en ese apasionante mundo, que no ha dejado de trabajar y perfeccionar con el paso de los años con entusiasmo hasta su jubilación.

Con 22 años se marchó con el hermano de Francisco Cusidó a Andorra donde siguió aprendiendo y formándose como oficial, categoría con la que volvió a su antiguo obrador de Segur.

En el año 91, buscando nuevas experiencias se trasladó a Zaragoza donde conoció a María Pilar a la que embarcó en su sueño de montar una tienda de pastelería en Zaragoza.  Ella siempre le apoyo y juntos emprendieron su andadura profesional siendo su primera sede en la calle Lugo y posteriormente, en el año 2008 en la calle Doctor Ibáñez.

En Zaragoza hizo grandes amigos pasteleros que le ayudaron en sus principios a crecer tanto emocional como profesionalmente.

Ramón, al igual que su compañero Germán fue uno de los fundadores de la sede que la Asociación tiene en la calle Doctor Ibáñez, siendo el sucesor en la Presidencia de la asociación de Germán, hasta el momento de su Jubilación, y, aunque ya no pertenezca a ella sigue acudiendo a su sede cada vez que se le reclama.  Muchas gracias Ramón.