Las anguilas están en vías de extinción, es un hecho. Y otro, que este extraño pez ha despertado el interés de notables pensadores y literatos. No es para menos, se supone que nace en el Mar de los Sargazos ‒nadie ha podido verificarlo‒, va a crecer en los ríos europeos, norteamericanos y japoneses, donde llega en forma de angula, y, una vez en la madurez, vuelve a su origen para reproducirse y morir. Proceso que puede durar muchos años.
De todo ello se ocupa Patrik Svensson en esta inclasificable obra, que es tanto un estudio de la anguila, como un homenaje a su padre, pescador de anguilas, amén de un compendio de reflexiones filosóficas, siempre en torno a la anguila. Que quizás desaparezca como el dodo o el sirenio, otros exóticos animales comestibles.
Son muchos quienes se han ocupa de la anguila, como recuerda el autor. Aristóteles, que creía que salía espontáneamente del fango, o Freud, que la estudió antes de dedicarse a inventar el psicoanálisis. Fue fundamental para la supervivencia de los tripulantes del Mayflower, de donde surgieron los Estados Unidos de América. La aluden en sus obras Gunter Grass y Boris Vian, en El tambor de hojalata y La espuma de los días. Un magnífico libro, que se lee como una novela de suspense, ávidamente, siempre una página más.
Al que únicamente cabría reprochar que no recuerde la importancia de la anguila para alimentar a los asediados en los Sitios de Zaragoza, pues comían las anguilas que capturaban subiendo el Ebro para alegrar las alubias que aún mantenían en los almacenes, las conocidas como Judías del general Palafox. Pecata minuta para una obra que recuperamos cuatro años después de su edición en español.
El evangelio de las anguilas.
Patrik Svensson. Traducción de Carmen Montes Cano. Libros del Asteroide. Barcelona, 2020. 288 páginas. 19,95 euros.